miércoles, octubre 25, 2006

Ayer fui con un amigo al Work Center para encuadernar un libro de poemas que han hecho mis alumnos. Nos vamos hoy (hasta el viernes no volveré) a pasar unos días de convivencia cerca de un santuario de la Virgen y le vamos a regalar uno libro con poemas de a la Virgen. El caso es que llegué, le expliqué lo que quería, que no era sencillo. Era un tipo muy amable. En un momento dado sacó el tedioso tema del dinero; no llevaba nada. Al salir no pude contenerme e increpé contra esta sociedad capitalista y materialista: yo con mis poemas, por un lado, y el dinero por otro. La gente de la calle alucinaba un poco. En fin, un consejo: si vas a encuadernar un libro lleva dinero, a la gente le da igual que sea arte, poesía, un regalo...

3 comentarios:

NaCho dijo...

Que sociedad más mala, lo mejor sería que se los hubieses recitado a cambio de la encuadernación. El problema es que el casero del encuadernador creo que no escribe relatos.

Jaime dijo...

Estoy con Nacho... Si tus poemas hubieran sido buenos te los hubieran encuadernado gratis y te habrían comprado los derechos de autor para explotar semejante joya... pero claro, como sólo podeís juzgar lo que es bueno los "literatos"... pues nada... vuestro reconocimiento queda reducido a la subvención... eres bueno si te subvencionan los tuyos, que te subvencionan porque eres de su "pandilla"...
Mucho ánimo, mándaselos a Steiner, a lo mejor te los prologa... aunque si el libro fuera mio el prólogo sería del Suero, eso si que es reconocimiento... Si algún día publico algo le pediré un prólogo.

otro tio dijo...

kuelganos algun poema de niños ejjeje